Recetas con jamón ibérico: 10 formas de aprovecharlo más allá de la tabla
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El jamón ibérico en tabla, solo con pan, es un clásico que nunca falla. Pero si tienes jamón en casa y quieres sacarle más partido, hay todo un mundo de recetas donde el ibérico eleva platos sencillos a otro nivel. Aquí van 10 formas de usarlo más allá de la tabla, pensadas para aprovechar tanto las lonchas como los recortes y el hueso. Te las contamos desde Sensaciones Gourmet, con el ibérico como protagonista de nuestra cocina desde 1940.
Recetas rápidas para el día a día
1. Huevos rotos con jamón ibérico
Patatas fritas en aceite de oliva, huevo poco cuajado por encima y lonchas de jamón a temperatura ambiente colocadas al final, nunca cocinadas. El calor de la patata y el huevo basta para atemperar la grasa.
2. Croquetas de jamón ibérico
La receta de siempre, pero con un truco: usa los recortes y el hueso para hacer el caldo base de la bechamel. El sabor cambia por completo frente a usar solo leche.
3. Tostada de tomate y jamón
Pan de cristal tostado, tomate rallado suave (mejor con jamón de cebo o Duroc, no con bellota) y aceite de oliva virgen extra. El desayuno o la merienda más española que existe.
4. Melon con jamón
El clásico del verano: melón bien frío cortado en láminas finas, envuelto en jamón a temperatura ambiente. El contraste dulce-salado es infalible.
Para elevar una comida
5. Risotto con virutas de jamón ibérico
Añade las virutas de jamón al final, fuera del fuego, para que la grasa se derrita sin cocinarse. Un toque de queso curado rallado por encima cierra el plato.
6. Huevos estrellados con jamón y patatas panadera
Patatas panadera bien crujientes, huevo frito con la yema líquida, y jamón troceado a temperatura ambiente esparcido justo antes de servir.
7. Crema de calabaza con virutas de jamón
El toque salado del ibérico sobre una crema de verdura dulce es uno de los contrastes más efectivos en cocina. Funciona con casi cualquier crema de verdura otoñal.
8. Espárragos trigueros con jamón crujiente
Espárragos a la plancha con lonchas finas de jamón añadidas al final, apenas un minuto, hasta que queden ligeramente crujientes sin llegar a quemarse.
Aprovechamiento total: nada se tira
9. Caldo de hueso de jamón para cocido o sopa
El hueso, partido en 2-3 trozos, da un caldo con muchísimo sabor. Es la base perfecta para un cocido, una sopa de fideos o unas lentejas.
10. Taquitos de jamón para picar o guisar
Los recortes que no salen en lonchas bonitas, en dados pequeños, son perfectos para un revuelto, unas lentejas o simplemente para picar con un vermut. Nada del jamón se desperdicia.
Un consejo antes de cocinar con jamón
El jamón ibérico de bellota es mejor disfrutarlo solo, sin cocinar, para no perder sus matices más delicados. Para recetas donde el jamón se cocina o se mezcla con otros sabores, un jamón Duroc o un cebo ibérico rinden igual de bien y a mejor precio. Guarda el bellota para la tabla.
¿Se puede cocinar el jamón ibérico de bellota?
Se puede, pero no es lo más recomendable: el calor apaga parte de sus matices más finos. Para recetas cocinadas, usa un jamón de cebo o Duroc, y reserva el bellota para tomarlo solo.
¿Qué jamón es mejor para croquetas?
Un jamón de cebo ibérico o Duroc, aprovechando además el hueso para el caldo de la bechamel. Usar un bellota caro para cocinar es desperdiciar su mejor cualidad.
¿Cuánto tiempo hay que cocinar el jamón en un salteado?
Muy poco, apenas 30-60 segundos al final de la cocción y fuera del fuego directo si es posible. El objetivo es calentarlo y fundir la grasa, nunca dorarlo hasta que quede seco.
¿Se puede congelar el jamón para cocinar después?
Sí, para uso en cocina (no para tomar solo) el jamón loncheado se puede congelar sin problema. Descongela lentamente en la nevera antes de usarlo.